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Como cristianos, no debemos tener miedo de aparecer ante el tribunal de Cristo. En cambio, es un momento el cual todos deberíamos anhelar ver. Yo entiendo porque un pecador perdido tendría miedo de enfrentarse a su Creador, porque si no se ha arrepentido de sus pecados y no ha pedido a Jesús entrar en su corazón, la Biblia dice que está condenado y que sin duda va camino a la muerte, el infierno, y la tumba al menos que se arrepienta.

Porque no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  Juan 3: 17-18 (RV) 

Esta es una buena razón para tener en mente el alcance comunitario, y debemos pedir a Dios que nos dé una mayor carga por el mundo moribundo y perdido. Pero una vez que llegamos a ser creyentes no deberíamos enfocar la vida desde una perspectiva "basada en el miedo". En cambio, debemos enfocar la vida desde una perspectiva "basada en el amor". Estos cinco versículos que se encuentran en la Epístola de Primera de Juan están llenos de hermosa verdad que te liberará del miedo, si Dios abre tus ojos a esta verdad.

Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él. En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.  En amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor: porque el temor tiene pena. De donde el que teme, no está perfecto en el amor. Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero. Si alguno dice, Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama á su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios á quien no ha visto?Y nosotros tenemos este mandamiento de él:Que el que ama á Dios, ame también á su hermano. I Juan 4: 16-21 (RV)

Este mismo pasaje de la Escritura es más fácil de entender en la Nueva Traducción Viviente de la Biblia.

Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor.
Dios es amor, y todos los que viven en amor viven en Dios y Dios vive en ellos; y al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo. En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios. Nos amamos unos a otros, porque él nos amó primero.
Si alguien dice: «Amo a Dios», pero odia a otro creyente, esa persona es mentirosa pues, si no amamos a quienes podemos ver, ¿cómo vamos a amar a Dios, a quien no podemos ver? Y él nos ha dado el siguiente mandato: los que aman a Dios deben amar también a sus hermanos creyentes. I Juan 4:16-21 (NTV)

No puedo decirte con cuántos cristianos, he hablado atraves de los años que han dicho, "Tengo tanto miedo de perderme." O también han dicho, "Me temo que voy a perder el rapto", o lo que es peor "temo que Dios me va a enviar a las tinieblas de afuera." ellos viven su vida con miedo porque están muy conscientes de que no son perfectos, y ellos saben que están por debajo de la gloria de Dios. Este miedo viene de una teología "en base a obras" en lugar de una teología "basada en gracia". Este miedo no es de Dios. En lugar de ello, es de Satanás. Este es el truco de Satanás en su intento de poner el miedo en el creyente al estar determinado a robar, matar y destruir nuestra fe y nuestra relación con Jesús.

Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor; sino de poder, de amor y de dominio propio. II Timoteo 1: 7 (RV)

Si nos correspondiese a nosotros hacer el bien o vivir lo suficientemente bien para ganar el favor de Dios, entonces todos estamos en un gran problema, porque la Biblia dice que si rompemos la ley en un punto, entonces somos culpables de romper todo. Podemos vivir lo más limpio posible y estar moralmente rectos en todos los aspectos de nuestra vida, pero al final del día, todos somos aún pecadores, y nuestro mejor intento de rectitud personal es como trapo de inmundicia. La clave para encontrar la redención es llegar a un entendimiento de que no depende de nosotros ser buenos o hacer el bien, y no hay nada que podamos hacer para redimirnos aparte de Jesucristo.

La buena nueva del Evangelio es que Jesucristo vino a salvarnos, y cuando Él derramó su preciosa sangre en la cruz del Calvario a morir por nuestros pecados y como nuestros pecados, eso fue suficiente. Él dijo. "Consumado es", y realmente quiso decir lo que dijo. La humanidad no puede añadir a lo que Jesús hizo por nosotros, porque Su sangre fue suficiente. El precio fue pagado por nuestros pecados de una vez por todas. Fue un precio que Él no debía, por una deuda que no podíamos pagar. ¡Esa es la gracia! Esa es la buena nueva del Evangelio.

Mira esta sorprendente afirmación de nuestro texto a continuación.

En esto es perfecto el amor con nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. I Juan 4:17 (RV)

Y al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo. I Juan 4:17 (NTV)

Podemos estar ante nuestro Creador en el tribunal de Cristo con confianza y audacia con  ausencia de cualquier miedo cuando demos cuenta de nuestras vidas, por lo que Jesús ha hecho por nosotros en la cruz y la fe que hemos depositado en él .

El giro inesperado esta aquí al final de este versículo como la Version Reina Valera afirma: "Pues como él es, así somos nosotros en este mundo" Y dice la Nueva Traducción Viviente, "porque vivimos como vivió Jesús en este mundo" La mayoría de la gente puede leer esto e inmediatamente decir; "Bueno, es por eso que tengo miedo porque sé que no estoy viviendo perfectamente como Jesús. O como Jesús es, yo no soy. Por lo tanto, estoy lleno de miedo ".

Cuando ves tu vida desde la perspectiva de tu humanidad o desde la perspectiva de la carne con la que naciste, entonces puedo entender por qué estas enormemente desanimado y lleno de miedo de tener que estar ante Dios al final de tu vida. Pero nuevamente el Evangelio son Buenas Nuevas, y la buena nueva del Evangelio es que cuando Jesús entró en su corazón, las cosas viejas pasaron, y todas las cosas fueron hechas nuevas. Y ahora que estás en Cristo, entonces esto cambia la forma en que Dios te mira.

En el versículo 16 de nuestro texto leemos: "Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que vive en amor, vive en Dios, y Dios en él." Aquí vemos que Dios y su amor habita en nosotros y que nosotros habitamos en Dios. Todo cambió cuando Jesús entró en nuestra vida. Ahora Dios y su amor viven en mi corazón, y estoy realmente viviendo ahora en Cristo. Esto confirma lo que aprendimos en Juan 15 que si permanecemos en la vida (Jesucristo), o si estamos conectados a Jesús, entonces el amor de Dios fluye en nosotros y fuera de nosotros hacia los demás.

Ahora tengo una nueva identidad, ya que mi vida está escondida con Cristo en Dios. Ahora cuando Dios me mira Él ve a un santo, un hombre justo que está cubierto por la sangre preciosa de Jesús. Él ve el Cristo en mí, la esperanza de gloria. Dios ve el hombre nuevo, (Jesucristo), viviendo la vida a través de mí que nunca podría haber vivido por mi cuenta. El Jesús en mí, no pecará y no puede pecar, porque Él es perfecto, santo y justo.

Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. I Juan 3: 6 (RV)

Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado, porque su simiente está en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. I Juan 3: 9 (RV)

Entender lo que significa estar "en Cristo" transformará totalmente nuestras vidas. Este es Jesús viviendo su vida perfecta a través de mi vida aquí en esta tierra. Este no es mi viejo hombre o mi vieja naturaleza, o mi vieja identidad. En cambio, este es Jesucristo, la esperanza de gloria, cumpliendo su perfección a través de mí. Esto es lo que la declaración de nuestro texto significa: "Pues como él es, así somos nosotros en este mundo."

Tenemos que saber que cuando Jesús perdona nuestros pecados, él no está haciendo esto sólo porque Él es misericordioso y perdonador, pero porque Él es un juez justo. Y legalmente, en el Tribunal de Dios, se ha hecho justicia. Él es fiel y justo!

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. I Juan 1: 9

Un precio tuvo que ser pagado por nuestros pecados, y nosotros no teniamos la moneda para pagar el precio porque no tenemos justicia propia. Así que Jesús pagó el precio en el Calvario, y luego se levantó de entre los muertos y puso su sangre resucitada en el Asiento de la Misericordia en el cielo. Así que cuando nos presentemos ante Dios y Él nos pronuncie culpables de los cargos, entonces Jesús, nuestro Abogado, dará un paso adelante y dirá, "Esta persona ha puesto su confianza en mí y me ha dado su corazón. He pagado personalmente el precio por sus pecados. Su deuda ha sido cancelada. Se ha hecho justicia. "Entonces el padre dice:" Está bien, su deuda ha sido pagada por Jesús, por tanto Yo te declaro NO culpable ".

Este es el impresionante e incondicional amor de Dios trabajando su plan de redención en nuestras vidas. Es por esto que no debemos temer del tribunal de Cristo, porque somos hallados no culpables por la Sangre del Cordero. Se ha hecho justicia. El precio ha sido pagado, y somos declarados inocentes. Este es el asombroso amor de Dios trabajando, y es este amor que va a expulsar todos nuestros temores. De hecho, es el amor de Dios que hará que pongamos nuestra confianza total en Él no has recibido completamente to a, porque la fe obra por el amor. A medida que experimentamos el amor de Dios, nuestra fe y confianza en Dios crece.

... Sino la fe que obra por el amor. Gálatas 5: 6

Mirando nuestro texto podemos ver que el amor perfecto de Dios expulsará todos nuestros temores. Y si todavía estamos experimentando miedo, entonces necesitamos más que el amor de Dios que fluya en nuestros corazones.

En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios. 1 Juan 4:18 (NTV)

El enamorarnos de Jesús y crecer en su amor es la respuesta a todos nuestros temores. A medida que experimentamos Su amor perfecto más y más cada día, entonces nuestra fe crece; nuestra confianza en Jesús crece, y aprendemos a vivir y caminar desde una perspectiva basada en el amor en lugar de una perspectiva basada en el miedo.

Si permanesco en la Vida y estoy conectado a Jesucristo, entonces su amor fluirá en mi vida. A medida que experimento su amor perfecto, aprendo a confiar en Él tanto que ahora puedo confiar que estoy en Cristo como lo declara su Palabra. Ahora que sé que estoy realmente en Cristo, entonces camino en su identidad, y me veo a mí mismo como Dios me ve. Ahora estoy caminando en el amor de Dios, y el Cristo vive su vida perfecta a través de mí mientras camino por este mundo. Me doy cuenta de que no soy yo, sino Cristo en mí, o mi nuevo hombre, el cual exhibe el fruto del Espíritu de amor, alegría y paz en mi caminar diario.

Como sigo siendo vulnerable y continúo experimentando el derramamiento del amor de Dios en mi corazón, todos mis temores son empujados fuera. Ahora ya no soy un esclavo  del temor porque sé que soy un hijo de Dios. Tengo mucha confianza en lo que Jesús ha hecho por mí, que el diablo ya no puede poner el miedo en mí. Esto es caminar en novedad de Su vida. Ya no temo no llegar, o no dar la talla. Tampoco temo estar delante de mi Creador en el tribunal de Cristo, porque he escojido poner mi confianza en Jesús y lo que hizo por mí hace 2.000 años en la cruz. ¡Eso, mi amigo, es Su asombrosa gracia!

Un pensamiento para cerrar.

Existe un miedo bueno, y es el único temor bueno y saludable para que cualquiera de nosotros experimente, y ese es el temor de Jehová.

El fin de todo el discurso oído es este: Teme á Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre Eclesiastés 12:13 (RV)

Cuando tememos a Dios, Lo reverenciamos; Lo respetamos, y Le obedecemos. A diferencia de los temores que Satanás trata de poner sobre nosotros, el temor de Dios nos lleva al amor de Dios, que nos lleva a una mayor fe en Dios. No podemos temer a Dios y temer al hombre o temer a Satanás al mismo tiempo porque son acciones opuestas, totalmente opuestas en la naturaleza. Temer a Dios es estar en admiración (asombro) de Dios y  mantener el máximo respeto por Dios.

Pero el temor de Dios no es lo mismo que temer a Su castigo en el Juicio del Trono,  porque Dios nos dio un sustituto para morir en nuestro lugar y recibir el castigo por nosotros o en lugar de nosotros. Dios nos dio un regalo tan maravilloso y espectacular cuando nos dio a Jesucristo. Rechazar lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz y tratar de establecer nuestra propia justicia aparte de Jesús es no temer a Dios, sino temer a Satanás. Solo estas temiendo el Juicio del trono si no has recibido completamente lo que Jesús murió para darte en la cruz, y esto es Su amor incondicional y Su asombrosa gracia.

Bill Hudson

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