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Idolatría

Si exaltamos el dinero, estatus, o sexo por encima de la Palabra de Dios, estamos viviendo en la idolatría. Cada vez que nos sometemos interiormente a las fortalezas del miedo, la amargura y el orgullo, estamos inclinándonos a los gobernadores de las tinieblas. Cada uno de estos ídolos debe ser aplastado, astillado, y borrado del jardín de nuestros corazones. Francis Frangipane
Un ídolo siempre romperá tu corazón, Ninguna cosa creada puede llevar la carga de tus esperanzas más profundas, o el peso de los anhelos de tu alma. Tim Keller

No tendrás otros dioses

Y HABLO Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos. Exodo 20:1 -6

A medida que Dios estaba dando a Moisés los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, los hijos de Israel adoraban y sacrificaban a un becerro de oro de su propia creación. No ha cambiado mucho hoy en día, pueda que la gente en nuestra cultura no se incline tanto a becerros de oro, pero la humanidad está continuamente adorando a un dios de su propia creación en lugar del único Dios verdadero. La idolatría es tan frecuente en nuestra cultura aquí en los EU y en todas las culturas alrededor del mundo. Adquiere diferentes formas y puede tener un aspecto diferente en el exterior, pero en realidad cualquier cosa buena o mala, puede convertirse en un ídolo.

Creemos que es extraño que en la India la religión Hindú tiene literalmente millones de dioses, pero al hacer un examen minucioso y cuidadoso, hay millones de dioses, aquí en los EU, ya que un ídolo es cualquier cosa de la que hacemos una cosa extrema, máxima, absoluta. Es algo creado de la cual tratamos de extraer vida, satisfacción, esperanza o realización. Todos adoramos. Incluso los ateos adoran. Todo el mundo adora a alguien o algo. La idolatría es simplemente la adoración a la criatura o una cosa creada, en lugar de la adoración al Creador.

Y, en lugar de adorar al Dios inmortal y glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles. Entonces Dios los abandonó para que hicieran todas las cosas vergonzosas que deseaban en su corazón. Como resultado, usaron sus cuerpos para hacerse cosas viles y degradantes entre sí. Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira. Y así rindieron culto y sirvieron a las cosas que Dios creó pero no al Creador mismo, ¡quien es digno de eterna alabanza! Amén. Romanos 1:23-25 NLT

Cristianos salvos, nacidos de nuevo pueden tener un momento muy difícil reconociendo a los ídolos en sus corazones. Sin embargo, la única manera a una vida completamente victoriosa de caminar con Jesucristo, y experimentar la plenitud de su amor, gozo y paz es liberar nuestro corazón de cualquiera y todos los ídolos, con el fin de mantener el corazón puro para nuestro único y verdadero amor, Jesucristo. El problema al que nos enfrentamos es que nuestros corazones humanos son fábricas de ídolos, o podríamos decir fábricas de imágenes. Producimos continuamente nuevas imágenes a las que a veces nos unimos nosotros mismos, o sobre las que ponemos demasiado valor y con el tiempo, llegamos a amar, confiar y obedecer.

Idolos vienen en todas las formas, tipos y tamaños y pueden ser cualquier cosa. Hay ídolos personales tales como el dinero, tu carrera, o los logros o ídolos relacionales que podría ser tu cónyuge, hijos, nietos, padres, o cualquier persona a la que se mira como una fuente de vida y pones delante de Dios en tu vida. Incluso hay ídolos religiosos, como tu dogma, tu líder, tu ministerio, tus talentos, o incluso tu record moral puede convertirse en un ídolo. Hay ídolos teológicos, ídolos políticos, culturales, e ídolos filosóficos. El corazón humano a menudo oculta profundos ídolos motivacionales tales como una gran necesidad de poder, aceptación, comodidad, o control.

Esta lista sigue y sigue, porque un ídolo puede ser cualquier cosa que es más importante para ti que Dios. Puede ser cualquier cosa que absorbe el corazón y la imaginación más que Dios. Un ídolo puede ser cualquier cosa que tu buscas para que te de sólo lo que Dios puede dar. Un ídolo es cualquier cosa que miras y dices en tu corazón: "Si yo tengo eso, entonces voy a sentirme importante y seguro." Un ídolo es algo que adoras que no es tu Creador.

"Cuando cualquier cosa en la vida es un requisito absoluto para tu felicidad y autoestima, es esencialmente un 'ídolo', algo que en realidad tu estás adorando. Cuando tal cosa se ve amenazada, tu ira es absoluta. Tu ira es en realidad la forma en que el ídolo te mantiene a su servicio, en sus cadenas. Por lo tanto, si tu encuentras que, a pesar de todos los esfuerzos para perdonar, tu ira y amargura no pueden disminuir, puede que tengas que mirar más profundamente y preguntarte, ‘¿Qué estoy defendiendo? ¿Qué es tan importante que no puedo vivir sin ello?'’ Puede ser que, hasta que identifiques y confrontes ese deseo desordenado, tu no serás capaz de dominar tu ira ". - Tim Keller

Al tratar de discernir o ver los ídolos en tu corazón, tu debes preguntarte ¿cuál es tu peor pesadilla, o qué hay en tu vida que, si lo perdieras, causaría que ya no desearas vivir o haría que te sientas como si tu vida no tuviera significado o propósito. Otra buena manera de identificar a los ídolos en tu corazón es ver cuál es tu configuración predeterminada o ¿A lo qué tu regresas, corres o vuelves cuando te abates o deprimes en la vida? Cuando te deprimes, te abates, o estas melancólico ¿Qué te encuentras haciendo ? Algunos se vuelven al sexo, la pornografía, las drogas, el alcohol, el entretenimiento, o tal vez incluso la comida. ¿Qué estás tratando de alcanzar para obtener vida? Qué que estás viendo como tu fuente de vida?

Un ídolo es lo que amas, confías, y obedeces. Por ejemplo, cuando yo era un joven, pensé que el éxito era el significado de la vida. Yo consideré que, el hacer y acumular dinero era ser exitoso. Cuando aprendí la habilidad para hacerlo, durante los primeros siete años de mi carrera temprana, yo estaba totalmente impulsado a hacer dinero. Ese fue mi objetivo principal en la vida. Amaba el dinero y el hacer dinero. Confié que el dinero satisfacería mis más profundos anhelos, me haría sentir valorado y haría que mi vida tuviera sentido. Por lo tanto, me convertí en un esclavo o un siervo del dinero, ya que mi carrera fue la principal prioridad de mi vida. Cuando había un gran negocio, eso ocurría primero. No importaba quien cumpliera años o qué evento familiar importante estaba ocurriendo, el negocio era primero, y llegó a un gran costo para mi familia y para mi caminar con Dios.

Mi ídolo del dinero era un dios cruel, y a pesar de que me prometió felicidad, nunca pudo cumplir su promesa. No había nada en el dinero que pudiera satisfacer mi corazón; nunca fue suficiente para hacerme sentir seguro. El hacer dinero era un amo cruel que no le importaba que tuviera que dar mi vida entera con el fin de ganarlo. Yo no lo sabía en ese momento, pero el dinero se había convertido en mi dios.

Cuando llegué a ser un Cristiano nacido de nuevo, Jesucristo, Su amor y Su gracia impregnaron mi corazón que El literalmente destruyó los ídolos en mi corazón. Mi experiencia fue tan grande! Una vez que vi mi orgullo y el amor al dinero como la raíz del problema, me arrepentí e invoqué el Nombre de Jesús. Cuando Jesús vino a mí y me salvó, Su amor y Su gracia destruyeron mis ídolos. El Se estableció como el centro de mi vida de una manera tan profunda que El se convirtió en mi único Dios. Mi corazón no tenía lugar para otros amantes, al convertirse Jesús en mi todo en todo.

Mi caminar con Jesús era absolutamente maravilloso por un par de años, luego, lentamente, pero seguro, durante un período de tiempo, sin saberlo yo, perdí poco a poco mi primer amor con Jesús y permití a otros ídolos tomar residencia en mi corazón. Los ídolos que descubrí habían entrado en la forma más sorprendente de ídolos religiosos. La religión era el último lugar donde habría buscado para encontrar ídolos. Pero si estudias las culturas y religiones antiguas, todas ellas estaban infestadas de idolatría.

¿Qué quiero decir con ídolos religiosos? Bueno, en mi caso, yo estaba confiando en el dogma de mi líder religioso y mi exactitud de lo que yo creía, en vez de confiar solamente en Jesucristo y lo que hizo por mí en la cruz del calvario. Un dogma puede ser una cosa grande, pero cuando se convierte en algo definitivo, se convierte en un ídolo. Nuestra fe tiene que estar en Jesús y lo que hizo y sigue haciendo por nosotros, en lugar de poner nuestra fe en nosotros mismos y nuestra capacidad de elegir y entender la verdad doctrinal correctamente. Además, la idolatría incluye poner mi confianza en una persona que me ayude a encontrar la voluntad de Dios en lugar de colocar mi confianza en Jesús para ser mi único y verdadero mediador entre Dios y yo. La religión puede ser una buena cosa, pero al sustituir la religión por tu relación con Jesús, entonces la religión puede convertirse en un ídolo.

Cuando Pablo predicó, comunidades enteras se transformaron debido a que Pablo siempre pudo discernir los ídolos, expuso a los ídolos, y después destruyó los ídolos. Hoy en día, muchos predicadores guían a la gente en la oración del pecador, sin arrepentimiento por la idolatría, y se ha creado una cultura religiosa en los Estado Unidos, donde los Cristianos no viven muy diferente del mundo, si acaso. Tenemos que volver a la forma en que hacían en la iglesia primitiva y ser atrevidos acerca de discernir los ídolos, la exposición de los ídolos, y la destrucción de los ídolos. Una vez que nosotros como iglesia hagamos esto, entonces el verdadero avivamiento vendrá y serán transformadas todas nuestras comunidades.

..porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso. Exodo 20:5

Dios es celoso por nosotros; No los celos pecaminosos del mundo, pero es un buen celo Santo de Dios. Esta palabra significa no teniendo rivales, celos de los amantes, celo ardiente, amor ardiente, ardor, cólera, ira, indignación, comprar, comprar para adquirir, poseer.

Esto significa que Dios nos ama tanto que El quiere que seamos Su Esposa. El no quiere compartirnos con otros amantes. Quiere ser nuestro todo en todo, nuestro único. Dios está buscando un compromiso exclusivo de nosotros en una relación de amor con El. La única manera que un matrimonio funcione es que cada parte sea fiel a la otra. Dios frecuentemente usa la metáfora del adulterio espiritual al describir la idolatría en la Biblia, porque esto es lo que es idolatría; es engañar a Dios.

Nuestros corazones siempre producirán imágenes que pueden convertirse en ídolos si ponemos demasiado valor en la imagen. La clave es no atarnos nosotros mismos a la imagen, porque una vez atados, una atracción y un afecto crece y se desarrolla. Entonces es fácil empezar a poner nuestra confianza en la imagen e incluso servir u obedecerla. A este punto, tenemos total y completa idolatría.

Los hijos de Israel fueron salvados en Egipto, al poner la sangre del cordero en los postes de sus casas en la noche de La Pascua. Posteriormente, la milagrosa nube y el fuego los sacó de Egipto. Después, Dios hizo un gran milagro cuando dividió el Mar Rojo, los libró del ejército del faraón cuando Israel cruzó el mar en tierra seca y después ahogó al ejército egipcio. La siguiente cosa que Israel hizo fue gritar y danzar en las orillas del Mar Rojo al regocijarse por el hecho de que Dios les dio una liberación poderosa. Poco tiempo después, Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo la ley de Dios y cuando Moisés bajó de la montaña, los hijos de Israel estaban adorando, bailando alrededor, y sacrificando a un becerro de oro. Ellos se dedicaban a la idolatría a gran escala sólo alejados unos días de uno de los milagros más grandes jamás presenciados o experimentados por la humanidad. Esto debería ser una llamada de atención para los Ccristianos porque a pesar de que podemos haber tenido grandes experiencias con Dios en el pasado, nuestros corazones humanos siempre son capaces de generar una imagen que se puede convertir en un becerro de oro de adoración.

Toda idolatría comienza con un pensamiento erróneo. Un pensamiento erróneo --por lo general basado en una mentira que hemos oído-- nos hará creer una cosa incorrecta. Más pensamientos erróneos crean una ideología que se convierte en idolatría. Estos ídolos en realidad se convierten en fortalezas del enemigo que se establecen en nuestros corazones y mentes. La única manera para que una persona pueda recibir la verdad liberadora del Evangelio es que tire violentamente las fortalezas, o destruya los ídolos. Al no deshacernos de la idolatría, la verdad del Evangelio no puede echar raíces en nuestro corazón.

Un ídolo puede ser cualquier cosa, y puede ser formado a partir de cualquier mentira. Sólo una pequeña distorsión de la verdad puede engañar a alguien al formar una ideología falsa y engañosa que puede convertirse en idolatría. Tomemos, por ejemplo, el tema de la avaricia, que la Biblia llama idolatría. Esto comienza con la mentira de que tener algo más, o algo mejor, o algo más grande me hará más feliz. "Siempre compitiendo con los vecinos” es una manera de pensar americana. La cultura moderna de los EU está tan inmersa en el materialismo, la codicia y la avaricia que los cristianos apenas pueden reconocerlas en nuestra comunidad o incluso peor en nuestros propios corazones. Todo esto comienza con mentiras a las que estamos expuestos todos los días en nuestras escuelas, las empresas, los círculos políticos, y casi todas las formas de publicidad. Tratamos algo que la Biblia llama idolatría como un delito menor, debido a la cultura en la que estamos viviendo. Necesitamos que la verdad de la Palabra de Dios brille su luz sobre los ídolos de nuestros corazones a fin de discernirlos, exponerlos y destruirlos. La Palabra de Dios llama a la codicia, idolatría. Por lo tanto, en lugar de continuamente justificar nuestro estilo de vida a nosotros mismos, debemos orar: "Señor, por favor, muéstrame si hay alguna codicia en mi corazón y ayúdame a librarme de este tipo de pensamiento."

La buena noticia es que el Evangelio de Jesucristo puede y va a destruir los ídolos de nuestros corazones, si estamos dispuestos. Cuando una persona ve o discierne su idolatría, entonces queda expuesta. Si realmente desean ser liberados de los ídolos, todo lo que necesitan hacer es arrepentirse e invocar el nombre de Jesucristo. Aquí es cuando la gracia aparece y permite que nuestros corazones se derritan ante la vista del Salvador muriendo en una cruz por nuestros pecados. Entonces, la gracia y el amor de Dios pueden penetrar en nuestro corazón de tal manera que va a destruir el poder del ídolo y liberar nuestro corazón de la idolatría.

Recuerde que un ídolo comienza con una mentira que se recibe en el corazón de alguien. La mentira crece hasta ser una ideología, y si no se trata, se desarrolla en una total y completa idolatría. Por lo que el núcleo o la raíz del ídolo siempre está recibiendo una mentira del diablo en nuestro ser.

Cuando el hombre hace un becerro de oro, el está haciendo y dando forma a un dios de su propia comprensión, o él está haciendo un dios en lo que él quiere que sea, en lugar de ver a Dios por lo que realmente es y lo que es en realidad. Si vemos a Dios de una manera falsa o creemos que El es diferente de lo que realmente es, entonces hemos hecho un becerro de oro. Ideologías erroneas acerca de Dios son peligrosas porque nos tendrán amando, confiando y obedeciendo a algo que no es el único Dios verdadero.

Para deshacernos del ídolo, tenemos que sustituirlo por la verdad y esto sólo puede venir del arrepentimiento. El arrepentimiento significa cambiar la forma de pensar, lo que cambiará la forma en que creemos y comportamos. Pero el arrepentimiento por sí solo no va a solucionar nuestro problema. Se necesita el arrepentimiento y la gracia de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Una vez que nos arrepentimos, si invocamos el nombre de Jesús, Su gracia puede derramarse en nuestro corazón de una manera tan poderosa que va a destruir los ídolos. Esto es lo que es tan asombroso acerca de la gracia de Dios que podemos continuamente experimentarla a medida que tenemos encuentros con Jesucristo. Jesús vino para salvarnos de nuestros pecados y hacernos libres de la idolatría que nos esclaviza.

Bill Hudson

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